En los hombres, una acumulación excesiva de grasa o un aumento desproporcionado del tejido mamario, de origen hereditario o por influencias hormonales, puede hacer que el pecho parezca el de una mujer (ginecomastia).
A menudo para los hombres que lo sufren también representa un problema psicológico.
El objetivo de la operación es reducir el pecho masculino extirpando tejido graso y tejido mamario, para restablecer el perfil natural del tórax masculino.
Antes de la operación se comprueba que el aumento del pecho sea debido principalmente a un depósito de grasa o un incremento del tejido mamario.
Los depósitos de grasa pueden eliminarse muy bien con una liposucción. Se hacen pequeñas incisiones cutáneas en los pezones y en las axilas, que después será prácticamente invisibles. Si el aumento de tamaño se debe principalmente a la acumulación de tejido mamario, se extirpa a través de un pequeño corte en el borde inferior de la aureola.
Al terminar esta operación, casi siempre ambulante, se aplica un chaleco de compresión especial que deberá llevarse día y noche durante 4 a 6 semanas. De esta forma se garantiza que se reducirá la inflamación y que la piel se adapte a la nueva silueta conseguida.

Cirugía estética
Ginecomastia